La Caja Roja. Un nuevo “reality psicológico”.

No salgo de mi asombro desde que me he enterado de que telecinco está preparando un nuevo “reality ¿psicológico?” llamado “La caja“.

 

 

“LA CAJA está indicada para personas que sufran algún tipo de fobia, para aquellos que estén viviendo una ruptura sentimental, para los que no puedan controlar el odio o los celos, para los que hayan perdido un ser querido, para los que hayan pasado por la cárcel o para cualquiera que necesite un psicólogo. Para aquellos que sufren de adicción al sexo, al juego o al alcohol. Para anoréxicos, para personas obsesivas, para esquizofrénicos, para enfrentarse a los complejos… Para los que se hayan enamorado recientemente y mueran de amor, para los que hayan triunfado y no sepan asimilar el éxito,…”

La cosa es sencilla. Parece ser que partimos de que el participante tiene que estar hecho polvo por algo gordo, entonces le meten en una caja y le empiezan a bombardear meditante sobreestimulación sensorial. Audiovisual, para ser más exactos. A mi juicio, un remake de la vieja psicosíntesis de Salvador Roquet. Y finalmente le mandan para su casita.

El incauto participante entra en un entorno totalmente desconocido como es un plató negro con una enorme caja roja en medio, sin saber bien qué va a pasar con él. Con las defensas psicológicas por los suelos, o sea, con todas las corazas desbordadas por la ansiedad y el miedo a lo desconocido (un participante afina más y dice “terror”), sumado a lo que ya traían puesto de casita y a la confianza ciega en quienes le están conduciendo (cuando una situación claramente te sobrepasa, o das media vuelta y te vas y mantienes el control, o te entregas totalmente a ella y lo pierdes)… pues en esas circunstancias, como decía, la gente rompe. Como lo oyen. Menuda sorpresa ¿no?. Para mear y no echar gota.

Unas catarsis emocionales en directo, que está tan de moda en la tele. Dicen que algunos personajes de la telebasura tienen distinta tarifa dependiendo de si lloran o no, por poner un ejemplo de la cotización al alza de la lágrima en estos tiempos de crisis. No se me van de la cabeza las muy acertadas críticas de Ana Gimeno-Bayón, en su libro “Comprendiendo la Psicoterapia de la Gestalt”, dirigidas a los terapeutas “show-man”, que buscan la intervención espectacular, cuanto más catártica mejor, para que lo flipe el respetable. Y luego al prota, si te he visto me falla la memoria, favor de disculparme.

Pero en fin, sigamos que esto todavía tiene miga. Según ellos, en una hora consigues lo que te llevaría 3 meses de terapia. ¡La caja es más que un psicólogo!… afirman. (Aunque en letra pequeña recuerdan que La Caja no sustituye la labor terapéutica. ¿Pero cómo? ¿Acaso no era “más”?).

A ver, un pelín estoy de acuerdo. Y me explico. Hay técnicas que juegan con los estados alterados de consciencia para acelerar determinados procesos que por “la vía natural” llevan incluso años. Eso me parece muy respetable. Pero esto es otra historieta y sobretodo mucho cuidadín, que las defensas están ahí por algo y si no estás completamente seguro de que puedes manejar aquello que hay detrás de sus muros, mejor ni las rasguñes.

No voy a poner en tela de juicio la profesionalidad del equipo de “psicólogos colegiados” del programa. Más que nada porque no tengo motivos justificados. Qué frase más políticamente correcta me ha quedado. Pena que sea falsa.

Todavía tengo pocos datos sobre el tema y según se vaya montando el espectáculo iré confirmando o refutando prejuicios. Pero a día de hoy la cosa está como sigue: no me fío un pelo de un equipo de psicólogos que buscan el entretenimiento del público haciendo psicoterapia en un plató. Espero ansiosamente sus explicaciones al respecto. Igual me tengo que tragar mis palabras. Pero no puedo evitar pensar que si su motivación es divulgativa, deberían hacer un documental. Y que no me vengan con que son para una audiencia muy minoritaria. Al Gore y Michael Moore, entre otros, ya han excretado sobre esa afirmación.

Así que, quizá con la excepción de las fobias (y sólo quizá), para las que entiendo que la sobreestimulación viene a ser un tipo de técnica de inundación que efectivamente puede dar buenos resultados, en casi cualquier otro caso todo eso me da un poco de yuyu. Espero, al menos, que se aseguren de que las personas tienen un apoyo psicológico de algún tipo como respaldo del numerito de circo que montan, ya que algo así tiene probabilidades de desencadenar un proceso largo, doloroso y desestructurante. Y también espero que lean un mensaje al final del programa como el que sigue:

“Esto es una intervención psicológica,
lea atentamente las referencias que avalan al que la realice
y consulte a su psicoterapeuta.”

Por supuesto todo leído muy rápido para ahorrar ese tiempo que tan valioso es en la tele.
Porque miedo me da, pánico diría yo, el aprendizaje vicario en determinados telespectadores. El “esto lo hago yo igual, que lo he visto en la tele y es muy fácil”. Cursillisas de fin de semana que montan consulta el lunes. Recemos para que ese lunes, sea festivo.

Aunque, como todo, también puede tener su lado bueno. Quizá la gente empiece a tener una noción más acertada de lo que es la psicoterapia y no vuelvan a pasar (o escaseen), anécdotas como una de reciente cosecha en pleno intercambio de regalos de reyes en mi propia familia de origen. Os la reproduzco:

Un pariente: “Oye, te veo muy consumista y eso no pega nada con una psicóloga.”
Yo: —

¿Sabes cuando te das cuenta antes de abrir la boca de que es mejor que no digas nada? Pues ese fue el caso. El error es tan de raíz que no llegaría con una explicación verbal. Tan sólo nos enzarzaríamos en una discusión inútil. Hay cosas que mientras no se ven, no se ven. Y no hay argumento que valga.

Por eso creo que si un buen número de personas se dan cuenta de que la psicoterapia no tiene nada que ver con un canon moral preestablecido de cómo ser ¿perfecto? al que intentamos ajustar a nuestros pacientes, quizá haya merecido la pena. Siempre que el lunes de montar consultas sea festivo, por supuesto.

Así que, siguiendo mi propio consejo, finalizaré advirtiendo que:

“La Caja Roja es una intervención psicológica,
lea atentamente las referencias que avalan al que la realice
y consulte a su psicoterapeuta.”

Apasionada de la belleza, de las palabras y los significados. Contemplar el mar me deja sin aliento y navegarlo a vela es una de las cosas más hermosas que existen en la vida. La evolución es mi marco de referencia, mi cosmovisión y mi sentido de la trascendencia.

9 commentarios

  1. […] La Caja. Un reallity "psicológico"www.naceira.com/2009/01/la-caja-roja-un-nuevo-reallity-psico… por Naceira hace pocos segundos […]

    Responder
  2. EVA
    enero 14, 2009

    Eva, hacía tiempo que no pasaba por aquí, !Esto está impresionante! Qué bonito, muchas felicidades!!

    En cuanto a lo de la caja roja, buffff, me he quedado un poco pasmada, aunque podemos esperar cualquier cosa de según que tipo de televisión, también hay que tener en cuenta que el que vaya a ese programa, en teoría debería de estar perfectamente informado de lo que puede suceder … a mí me recuerda un poco a “La Naranja Mecánica”

    Te mando un beso y que tengas un muy feliz año!!

    Responder
  3. Naceira
    enero 22, 2009

    Gracias Eva!

    Coincido con lo que dices, a mi también me recordó a “La Naranja Mecánica”.

    Por cierto, tenemos un café pendiente, no me olvido. Pero soy la personificación de la “pereza social”. Sacarme de mi “hurañez” tiene tela. Mira, ahora que explico esto, pienso que quizá sería buena idea hacer un post sobre el tema. Airear el olor a rancio de lo huraño.

    Que también para ti sea un lindo año.

    Responder
  4. EVA
    enero 22, 2009

    Gracias!

    Yo también tengo un punto de hurañez bastante elevado, jeje, así que no hay problema, ya llegará el momento que hagamos ese café… Buena propuesta la de hablar de este tema, esperaré con ganas a tu próximo post.

    Un besazo!

    Responder
  5. Cristóbal
    enero 29, 2009

    Hola Eva,

    gracias por subir un enlace de mi blog a meneame,

    seguimos en contacto

    besos

    Responder
  6. Jose Luis G. Soler
    enero 29, 2009

    Hola Eva,
    solo queria compartir esto.. : )
    Un abrazo
    Jose Luis

    esta entrevista con Ann Weiser Cornell, profesora de “Focusing” (muy alabado por Ken Wilber), donde habla de un experimento colectivo relacionado con esta cita del creador de esta elegante técnica

    “Your physically felt body is, in fact, part of a gigantic system of here and other places, now and other times, you and other people, in fact the whole universe. This sense of being bodily alive in a vast system is the body as it is felt from inside.”
    Eugene T. Gendlin, Founder of “Focusing.”

    http://www.futureprimitive.org/interviews/124

    Te mando también un extracto de una web que considero fascinante…el autor es físico, practica zen…y ha experimentado una serie de “experiencias”, que articula de forma fascinante… Conceptos-clave: recursión viviente, hiperconectividad, aprendizaje escalar

    “The person I wish to speak to, is you. And what I want to speak about is our so-called ‘nature’, which, in simple terms, is a way of pointing toward what we are and do in reality (rather than merely in human models or concepts).

    I hope that you may find the inspiration to go seeking your own nature in your own way, for this is really the only ‘approved’ way of experiencing it, or learning more about it. Who is this way ‘approved’ by?

    By everyOneThingWhereWhen. Essentially, it’s approved by the reality in which we exist and of which we are transient expressions. This reality is neither a thing, nor a being. It is more a metaBeingThingWay. That is to say, it is more than a being, inclusive of all things, and is a way of emerging into and departing from existence which is ever-more-diverse in its modes of expression and disappearance. (There are, it turns out, some metaphors or comparators which our common experience lacks. Many of them are combinations of those we already possess. You will encounter a few such combinatory terms in this essay: do not be alarmed. They are not indications of insanity or megalomania on my part. They are instead invitations to experience uncommon perspectives on ‘what-ness’ (the underlying class of identity to which some referent belongs)).

    As all of us are aware, there are many extant traditions and religions, philosophies, &c., which would like to dictate to us what we must be or do or think in order to fulfil some sort of obligation which we purportedly acquired during the process of becoming human. The basic idea promulgated by these organizations is that our birth resulted in some ostensible debt which we must repay under pain of (insert any of a number of hideous punishments or losses here).

    There are others, slightly more palatable, which imply that certain delights or rewards will be ours if we will only (insert various catalogues of difficult practices, avoidances, or procedures here). These latter are certainly the more civilized of the two, but both of these modes of admonition are outright lies. The fact is this: reality exists entirely without books and traditions.

    Reality and living beings were doing this long before our species arose to representational awareness, and both will continue to do so long after our species departs the stage. Beings of every possible kind experienced both their natures, and the fulfillment of those natures without the aid of experts, traditions, texts, or even concepts! Truth be told, most experiences of actual fulfillment have nothing whatsoever to do with human conceptual models about them. Even those reached through the vehicle of some tradition are well-known to explode forth with such incredible and irreducible novelty as to defy every possible explanation or map!

    Given this fact, which any of you may verify with a small amount of personal research, one is left to wonder why all of these traditions exist, and what their actual functions are. The answers to those questions are probably worth the effort required to reveal them, however it is not a part of my current intention to explore those questions in detail. Let it then suffice to mention a few relatively obvious features of the answers: humans generally believe in conserving information across the boundary of generations, because we believe that the only information that survives the death of those possessing it must have been recorded in such a manner (i.e. as an object) as to render it available to future generations (i.e. oral traditions, writing, &c.).

    Although I find this idea just as rationally compelling as most people do, I do not really believe it, because it is my experience that there are other modes of accessible records which exist with or without the recordings of human beings.”

    (…) “Perhaps the single most urgent and important thing for us to realize is that Earth is a biocognitive unity — which, in simple terms, means that the sum of the experience of terrestrial life forms is a shared dimension.

    Whatever is happening to any being here, is happening to all the beings here — and the complexity of the sum, is the complexity available to each individual — in a dimension we don’t yet believe in — simply because our sciences have not ‘discovered’ this dimension.

    A long time ago, this dimension was called ’spirit’, which meant ‘the dimension in which all beings are connected’. The problem here on Earth is that the most complex creatures — humans — are extremely busy erasing the anciently conserved biocognitive complexity that surrounds us, and replacing it with mechanical and industrial momentums which torture and toxicify the entire terrestrial environment. Since this game of biocognition depends upon local and distributed complexity, health, and diversity the result of our activity is the erasure of the very source and basis of our own intelligence, and as this process proceeds — we are rendered less and less likely to be able to notice this effect.

    We’re dumbifying the planet, and ourselves, by wiping out the complex animalian and vegetative biointelligence of our world. The more we erase, the less capable we are of noticing the results, because the results are inhibiting our relational intelligence in waves that magnify themselves exponentially.as the process proceeds. We cannot see what we’re doing for a simple reason: we don’t believe that there’s any connection between the health of the biosphere and our intelligence. Instead, we believe a fable — that intelligence is inherent to our persons or species.

    It isn’t.

    In fact, as anyone who even briefly examines this will see, human intelligence is a transmission game. The representational aspect is transmitted by contact with human cultures, and the inherent biocognitive aspect is transmitted by experiential immersion relations with living environments, as well as that invisible dimension we spoke of which connects all the life-forms of Earth in a web of co-emergent ‘likeness’.

    The way Earth assembles intelligence is fundamentally relational, and our species rose to our seemingly-complex position in this game partly because in the genesis-phase of this rise, the biocomplex diversity of Earth and our experiential environments was explosively magnificent.

    But something got mixed-up in our species, and very early on we began attacking the sources of our own relational intelligence: we made war against the animalian biosphere, and in so doing, we underwent a bizarre and systemic trauma where the damage we there inflicted was instantly reflected in ourselves, our activities, our potentials, and our cultures — just as it is today”.

    http://www.organelle.org/organelle/soulever/soulever.htm

    Responder
  7. Lur
    febrero 9, 2009

    ¿Qué Eva, ya lo viste? Aún no he tenido oportunidad de ello.

    Antes de la primera emisión, La Comisión Deontológica del Colgio de Picólogos de Cataluña estaba estudiando si los psicólogos que participan incumplen algún principio ético profesional ante la avalancha de quejas de sus colegiados.

    Leí en algún lugar, como me imaginaba, que antes y después había “sesiones terapeúticas”y que la televisada era una de ellas, pero ahora no encuentro el enlace, cachiss.

    Responder
  8. Lur
    febrero 9, 2009

    en el mensaje anterior se me comieron algunas letras, quería decir Colegio de Psicólogos 😉

    Responder
  9. roberto
    marzo 16, 2010

    hola soy roberto y participe en la terapia de la caja.estaba mirando por internet y vi tu blog no es que me entere mucho si estas a favor en contra o son comentarios constructuvos sobre el programa de la caja.solo decirte y a los que leean esto que no solo es un show y que la gente no somos ni actores ni nos han pagado por ir,somos personas que en su vida le han ocurrio desgracias y no hemos solucionado nuestros problemas y pensamos que esto seria una forma nueva de reencontrarse uno mismo y afrontar esos miedos o traumas.en mi caso pues bien se trata que tube un accidente y pase durante dos años muchas cirugias para que me arreglasen las fracturas faciales y a mi me traumatizaba el salir a la calle pareciendo un monstruo pero lo conlleve y se me agudizo mi problema al perder a mi madre que me apoyaba en todo,decirte que el pasar por camaras y enfrentarme ante toda la gente que lo puediera ver fue un logro de muchos dias y horas de terapia con los sipcologos no fue en uno o dos dias e ir a gravarlo sino esto tuvo una terapia antes y despues de la sesion de estimulos en la caja y la verdad que puedo decir con la boca bien abierta que si me ayudaron y mucho pues ya no padezco esa fobia de ir a un sitio y estar pensando me estan mirando,se me nota la cara mal y ponerme rojo de lo mal que lo pasaba,solo decir que esta gente aunque se lucrasen de que nosotros expusieramos nuestro caso ante la tv se lo curraron mucho y ni te obligan a hablar bien o mal de ellos solo se que todos los que pasamos por ella salimos fortalecidos aunque haya gente que se vuelque en criticarlo o llamarlo tele basura no se que concepto es el telebasura si el ver a la presley posando sus modelitos o algun millonetis luciendose y cobrando una pasta o realmente quereis llamar a esto telerealidad que es lo que la mayoria de gente humilde y con problemas encuentra una ayuda y la coje para salir hacia delante.pues sinceramente prefiero esta clase de programas que ayudan y exponen los problemas de la gente y uno al verlo si ve que mas gente pasa por ello y les presta alguna ayuda o camino a escojer antes de hacer ninguna tonteria,pues a mi me han llegado emails de gente que ha pasado por lo mismo o peor preguntandome como lo he llevado y les he contado mi experiencia y transmitido mis consejos de lucha yo creo que no es tan perjudicial como mucha gente dice asi que yo me quito el sombrero con el trabajo que hizo la fabrica de la tele…

    Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Volver arriba