Ochocientas noventa y seis locas



Está a punto de salir la nueva versión de Ubuntu, “Hardy Heron”. Se trata de una distro de linux muy amigable para el usuario procedente de Windows y poco familiarizado con los sistemas unix.
Se puede bajar la distro como “live CD”, una opción muy recomendable porque permite probar el sistema sin instalarlo, esto es, arrancando el ordenador desde el cd insertado en el lector. La única diferencia con la versión que luego instalas (si lo decides, desde ese mismo cd) es que como todo el sistema se carga y ejecuta en memoria (¿alguien puede imaginarse a Windows funcionando a full desde la RAM?… sorry, no puedo evitar el comentario) la única diferencia, como decía, es que funciona un poco más lento. Lo bueno del live CD es que te permite ver si todo tu hardware y periféricos son compatilbles con la distro, además de permitirte una experiencia directa del sistema para perder el miedo “a lo desconocido”.
Se pueden mantener ambos sistemas en el equipo en particiones diferentes, para los que no puedan prescindir de Windows para alguna aplicación concreta (normalmente juegos y, con “Wine”, cada vez menos), así que quedan pocas excusas para no probarlo.
inux es un sistema operativo libre, es decir, el software no es propietario sino que pertenece a todo el mundo, por lo tanto es gratuito. No necesitas antivirus, practicamente no existen virus para Linux ya que durarían un suspiro. No necesitas defragmentar porque su sistema de gestión de archivos, limpio y efectivo le da mil vueltas a “otros” sistemas comerciales. Existe una versión libre de prácticamente cualquier aplicación que se te ocurra, esto es, gratuita. La estabilidad del sistema es impresionante, olvídate de reiniciar, reinstalar… olvídate de “re-todo”.
Claro que habrá unos días en los que mientras no te familiarizas con él, probablemente pienses que tu anterior sistema te resultaba más eficiente. Pero te aseguro que merece la pena el período de adaptación. Siempre que alguien que conozco se pasa a Linux, suelo hacerle una pregunta después de un tiempo:
“¿Te has vuelto a enfadar con el ordenador desde que usas Linux?”
Ni que decir tiene que la respuesta siempre es negativa.
Hace ya unos meses que empezaron a lloverme propuestas para unirme a las células de la abundancia, células de colores, celulas de gratitud, bolas de colores, bolas solidarias, circulo de la prosperidad, mandala de la prosperidad, rueda de la amistad… Distintos nombres para un mismo fenómeno muy extendido últimamente por Barcelona, aunque más antiguo de lo que parece a primera vista. Hace más de 50 años que iniciativas piramidales de este tipo resurgen más o menos una vez cada decenio.
Si no has oido hablar de ello, léete este tríptico: primera parte, segunda parte, o pásate por la Wikipedia y échale una lectura. No tiene desperdicio.
No es muy complicado hacerse una idea, pero con datos precisos se ve claramente el funcionamiento de estas estructuras; condenadas al fracaso en un corto espacio de tiempo, van dejando a muchas personas sin sus ahorros y sin posibilidad alguna de recuperarlos.
Hoy me he topado por la web con este blog, y este otro, dedicados a informar sobre el tema, de donde he extraído la mayor parte de la información para este post. Otro blog en el que puedes encontrar un comentario de lo más interesante sobre el tema es este.
Te dejo la tabla con los cálculos de la progresión de este fenómeno partiendo de las condiciones más óptimas.

“Se trata de un supuesto en el que el sistema funcione perfectamente y se cumplan las perspectivas de solidaridad (casillas solidarias, reinvertir en el sistema etc…), ayudando así a que toda la población mundial incluso la que no tiene recursos pueda introducirse en él. Respetando el crecimiento de 8 nuevas personas por célula, pero teniendo en cuenta que los que cobran pueden volver a invertir.
Se ha calculado cada “casilla” de la célula unipersonal, para así no acelerar el proceso y hacernos a la idea de cual es el crecimiento unipersonal. El hecho de que participe más de una persona en una casilla sólo acelera el nº de personas implicadas.
Concretamente en la fase 29 (año 2017) hay 4mil millones de personas implicadas en el sistema (que ya han aportado su dinero y están en uno de los distintos estadios de la célula) y se necesitan 4mil millones más.
En la fase 30, hay 8 mil millones de personas involucradas en el sistema (es decir toda la población, incluidos los que habían cobrado anteriormente de otras células) y están esperando a que 8,5mil millones de personas se involucren en el sistema para pasar a la próxima fase. Pero al no venir nadie del planeta Ratikulin, hay 8mil millones de personas que se han quedado sin el dinero que pusieron y sin el dinero que les prometieron, frente a 500millones de personas que sí han cobrado. Una desigualdad que es la que actualmente mantiene el capitalismo.”
Curiosamente este sistema se está extendiendo mucho entre personas ligadas a movimientos de desarrollo personal y antisistema, en aras de un nuevo orden mundial no capitalista basado en la solidaridad y la generosidad, hasta el punto de que algunos hablan de él como una solución para erradicar la pobreza en el mundo. Y, pienso yo, que creer que uno va a erradicar la pobreza (más allá de la propia), ganando 8 veces lo que ha “donado” es, cuando menos, de una inocencia casi conmovedora.
Hay movimientos que pertenecen a niveles de desarrollo pre-personales o pre-racionales que se confunden con lo trans-personal o trans-racional. El problema es que, a primera vista, ambos se asemejan mucho por ser no-racionales. Pero el verdadero desarrollo es fruto del esfuerzo por evolucionar, no por involucionar. Recuperar el niño que llevamos dentro olvidándonos del adulto que llevamos fuera (que no es lo mismo que integralo y trascenderlo en el adulto) y del sistema al que pertenecemos sólo hace que no dejemos de ser niños, con toda la carga de narcisismo y falta de reflexión que ello implica, cayendo en el lado elevacionista de la falacia pre-trans.
¿Otro ejemplo de mal meme verde?


Conocí cierto día la historia de un hermoso pájaro.
Se durmió en lo más alto del mástil de un velero. Y mientras la noche sacaba sus cuernos amarillos, el barco se hizo a la mar.
Y el pájaro, profundamente dormido, no se percató de aquella nueva singladura.
El buque fue adentrándose en la noche y la ciudad dejó de pintar arabescos blancos en las aguas.
Al amanecer, el ojo rojo del cíclope que habita en los cielos terminó por despertar al ave.
Sobresaltada, y comprendiendo que el velero navegaba hacia lo desconocido, desplegó sus alas y emprendió el vuelo.
El pájaro, angustiado, trató de descubrir las tierras seguras donde siempre había vivido. Pero el mar había robado el horizonte.
Escudriño entonces hacia el Poniente, en busca de aquel familiar ejército verde y amarillo que formaban los pinos de la breña.
Pero las olas violetas se rieron del indefenso pájaro.
El terror empezó entonces a encharcar su corazón.
Y el ave trató de hallar refugio en las nubes.
Mil alfanjes de hielo cayeron entonces sobre sus plumas y poco faltó para que se precipitara al océano.
En un último esfuerzo puso proa al sol. Pero aquel gigante, al que había visto levantarse redondo y pesado al amanecer, también había aprendido a volar. Y el pájaro entendió que el cíclope no era de su bandada.
Exánime, desorientado y con las cuencas azules de la muerte bajo sus patas, el ave se fijó en la arboladura de aquel velero sobre el que había despertado.
Y retornó a lo alto del mástil. Algún tiempo después, la eternidad verde y ondulada del mar depositó al navío en otro puerto.
El pájaro voló entonces alegre y confiado hasta la selva.
¿Es que existe algo más seguro que la propia conciencia?
J.J. Benítez (extraído de “Sueños”).
Otro hermoso descubrimiento. Se trata de Saburo Teshigawara, bailarín, coreógrafo y fundador de la compañía de danza Karas. El fragmento de vídeo que aquí te dejo pertenece a la creación Absolute Zero, que interpretó entre 1999 y 2001 junto a Kei Miyata, y en la que experimenta con la idea de la quietud absoluta.
La belleza de sus movimientos me resulta sobrecogedora.
La música es de Thomas de Hartmann, y pertenece a una de las series que compuso a petición de Gurdjieff para acompañar a sus “danzas sagradas”. Se trata de composiciones minimalistas, nítidas y muy estudiadas, lo que les otorga una capacidad muy alta para aquietar la mente.
La buena noticia es que la compañía Karas estará a finales de Febrero en el Teatro Central de Sevilla, con la coreografía Glass Tooth. La menos buena es que yo vivo en Barcelona… mmm… ¡Me voy corriendo a mirar ofertones de vuelos!
Por cierto, no hace mucho que he tenido la gran suerte de ver a La La La Human Steps aquí en Barcelona, con el espectáculo Amjad.
Un minisueño cumplido.


La vida va dejando cicatrices al paso del tiempo que forman parte de nosotros para siempre. Como la metralla que forma parte del alma, cuando no también del cuerpo, de todo aquel que ha vivido una guerra.
Hay personas que nunca dejan de quejarse y desean que todo hubiese sido de otro modo. Porque las viejas heridas duelen cuando hace mal tiempo, cuando los días se vuelven grises, húmedos y pesados o cuando algún otro tipo de indisposición nos debilita. Porque no permiten que olvidemos nuestra vulnerabilidad fundamental y, lo que es peor, nos recuerdan que somos mortales.
Y hay otras personas que las llevan con orgullo, e incluso más que eso: con gratitud. Porque es ese su patrimonio más inexpropiable, porque demuestran que se ha vivido y porque convivir con la muerte les hace más capaces de danzar en libertad y plenamente con la vida eterna que es este preciso instante.
Te traigo dos bellos descubrimientos encadenados: un blog, “Palabras Desde un Noviembre Azul“, que me ha llevado a conocer una maravilla llamada katie Melua.
De Katie Melua no diré nada, te dejo un vídeo que no necesita comentarios.
De Palabras desde Un Noviembre Azul te diré que empezó por cautivarme ya desde su título. Buscaba un poema que hablase sobre noviembre, y esa mezcla post-postmoderna de azar y causalidad que se llama Google (ya ha empezado a llamársele “San Google”), me premió con este delicioso blog. En él puedes leer cosas sobre temas tan variados como poesía, música, política, sociedad… y también (o como trasfondo de todo eso) encuentras el alma de quien lo escribe.
No se puede pedir más.

Hacía ya demasiado tiempo que no aligeraba el contenido del blog, así que aquí te dejo una nueva entrega de la galería frikigráfica.
Esta vez, por proponer un tema, la dedico al anuncio en general.
Saludetes
.

Hace unos pocos días tuve la enorme suerte de leer un cuento de Theodore Sturgeon, un autor hasta entonces totalmente desconocido para mi.
Un sólo cuento, tan sólo veintitantas páginas de negro sobre blanco han conseguido que mi alma le otorgue, en mi peregrinación particular por la vida, el título vitalicio de compañero de viaje.
Se trata del cuento Escultura Lenta“
Te recomiendo que lo imprimas, busques una postura cómoda y lo disfrutes. Los pañuelos de papel son opcionales (aunque advierto del posible efecto secundario), no precisamente porque sea un cuento triste, sino porque a mi parecer, es de una belleza extrema. Refleja la tragedia humana, me atrevo a decir, con la profundidad de un Shakespeare, tejida de un modo magistral con una elegante ciencia-ficción.
Si lo lees y te gusta (o no), me encantará que me dejes un comentario