Sí, lo has adivinado. El jueves pasado estuve en el concierto de los Rolling aquí en Barna.
Tengo que decir que es absolutamente increible cómo se mueve el Mick Jagger para los añitos que tiene. Bien es verdad que a medio concierto se retiró al backstage mientras el Keith Richards (qué piltrafa de hombre, ¡señor!) cantaba un par de temas, y una negra vestida de verde con una voz alucinante otro más.
Con el amigo con el que fui bromeábamos… “Seguro que están haciendo tiempo para que el Mick se cambie la sangre ahí detrás, con su gerontólogo”. Qué malicia la humana…
En fin, que mi amigo tenía un amigo trabajando de camarero en una de las barras de la pista (gran Danger)… que los Rolling son mucho Rolling… y que la noche acabó a las 7 de la mañana (mucho Danger). Pero ¡voto a Brios! (que no es lo mismo que ¡Poto… Abríos! Jajaja), una de estas de vez en cuando rejuvenecen a cualquiera, pardiez.
He unido unos micro-vídeos que saqué con el móvil (al final van un par de cortes que se grabaron por accidente). Y te dejo también un Slide con algunas fotos. Como estuvimos esperando por el colega de la barra pudimos ver cómo empezaban a desmontar el tinglado que, diferente, pero también es otro espectáculo.
Aquí te dejo este vídeo publicado no hace mucho por la agencia italiana Casaleggio Associati. Propone una visión del mundo dentro de unos 40 años, supuestamente contada por el Avatar de Phillip K. Dick en el año 2051. Se trata de otra estrategia de márketing como en el caso del vídeo de Vimeo: se elabora un producto capaz de atraer lo suficiente la atención de la blogosfera y en cuestión de días cientos de miles de personas (¿me estaré pasando con la cifra?… no creo) habrán oído hablar de ti. Estrategia vírica le llamaría yo. Me parece brillante. Si alguien sabe si esto tiene un nombre, me encantaría saberlo.
Bueno, el vídeo comienza con esta frase:
“El hombre es Dios”
Y hacia el final añade:
“Las personas se convierten en lo que desean”
Si conoces el concepto de “Boomeritis” de Wilber esto te seguramente te suena. Lo mismo planteaba la película-documental “What the bleep do we know?“. En resumen, tú construyes tu propia realidad…
(…[ironía ON] Así que si las cosas te van mal es porque eres un completo gilipollas [ironía OFF]. Si un volcán entra en erupción y te pilla debajo… [Boomeritis ON] mmmm Me pregunto qué espeluznancia habrás hecho para merecer semejante castigo kármico… O, mmmm quizá simplemente seas un masoca recalcitrante [Boomeritis OFF]…) mmmm Perdón por el exabrupto.
A ver. En el fondo la frase es correcta pero claro, jamás será literal. Se me ocurre que poniéndola en primera persona podemos notar dónde se puede dar la confusión problemática:
Esto:
Yo me convierto en lo que Yo deseo.
Se puede confundir con esto:
yo me convierto en lo que yo deseo.
No se trata de que tu pequeño yo desee ser Naomi Campbell y ¡plas! se convierta en ella. (Pongo a Dios por testigo de que no funciona. Jajaja.)
Además, rizando un poco el rizo… ¿quién desea? ¿Has probado alguna vez a desear voluntariamente? ¿Qué botón hay que apretar? Que alguien por favor me lo explique, me gustaría apretar unos cuantos y desconectar otros.
Que me voy por los cerros de Úbeda (debería de decir por los terrenos pantanosos de Úbeda). El vídeo está bien y resulta ser una entretenida historieta de ciber-ficción, una estupenda estrategia de márketing y quizá una reflexión sobre el momento actual. Lo demás son mis propias pajas mentales.
No he podido evitar acordarme de Barrio Sésamo.
Qué chulada de vídeo ha hecho esta gente… y ¡qué coordinación de grupo!
Sorprendentemente está hecho en una sola toma y a la primera.
Me han dicho que últimamente desde Internet Explorer no se puede ver el vídeo. No aprovecharé para hacer proselitismo de Firefox, un excelente navegador en software libre.
Para los que tengáis el mencionado explorador problemático, os dejo el link que os lleva a la ubicación original del vídeo: Pinchaaquíporfavor.
Saludetes.
El otro día, en una de mis erráticas excursiones por el ciberespacio, me topé con este incidente aterrador.
Durante una reunión en Carolina del Sur, uno de los aspirantes republicanos a la Casa Blanca, el veterano del Vietnam y actual senador de Arizona John McCain (sí, sí, como las patatas), dió una respuesta “muy graciosa” a la pregunta sobre cuándo Estados Unidos enviará “un mensaje en avión” a los iraníes.
Patata Frit… digoo McCain, contestó “¿Conocen esa vieja canción de los Beach Boys Bomb Iran?. Para los no letrados en Yankilandio, la pronunciación de “Barbara Ann” (auténtico título de la famosa canción) y “Bomb Iran” (Bombardear, o bombardeen, Iran) es ciertamente similar.
Seguidamente, Patata Fr… estooo McCain, comenzó a canturrear su particular nueva versión de dicha canción: “Bomb, bomb, bomb. Bomb, Bomb, Iran“. Y la gente… se partió de risa.
Después de su actuación y recompuesto ya el rictus hilarante añadió: “Irán está decidido a destruir Israel. Sólo por eso, deberíamos estar preocupados. Y ahora intentan dotarse de capacidad nuclear”.
Y para rematarla, al ser acusado por sus oponentes de falta de seriedad en un acto posterior, contesta que “hay que ser más alegres”.
Pues bien, este imbécil integral es la alternativa a Bush. ¿Aterrador, verdad?
Me viene a la mente una imagen que habla por sí sola. Se trata de un grafiti del genial Banksy (tienes el enlace a su web en el Bus Turístico, un día de estos tengo que postear su historia).
No sé si recuerdas aquella famosa foto de la guerra de Vietnam, en la que se veía a una niña desnuda, con una expresión de horror indescriptible en la cara y todo el cuerpo quemado por el Napalm. Más o menos (Banksy le ha añadido un par de pintorescos personajillos), se trata de esta foto:
Interesante cuestión la que plantea el alcalde de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín, que nos ha dejado esta perla (salvaje, eso sí) durante la reciente inauguración de la “Avenida de la Astronomía” en la citada ciudad.
Como sencillamente no hay palabras para describirlo, les invito a que oigan y juzguen por ustedes mismos.
Tan sólo nos queda rezar.
Ayer recordé que hace muchos años, viendo un “Metrópolis”, presentaron una compañía de danza que había participado con David Bowie en una gira. Quizá la recuerdes de su videoclip “Fame”.
Algo que me soprendió mucho fue su propuesta de que la danza no va necesariamente de la mano de la música, sino que por sí sola constituye una completa creación artística. Recuerdo haberme quedado fascinada por aquellos movimientos tan fuera de lo común, tan hipnóticos, tan al límite de la capacidad de resistencia del cuerpo humano. De hecho, estamos hablando de “danza extrema”.
Pues bien, como decía, ayer lo recordé. Me sorprendió haber tardado tanto; hace ya muchos años que internet me hubiese podido reencontrar con esta compañía de la que, curiosamente, nunca volví a saber nada. Louise Lecavalier fue primera bailarina de La la la human steps (1981 – 1999), y musa de su coreógrafo, Edouard Lock. Cuando la vi en el video, recordé perfectamente aquel “Metrópolis”. Su cabello y su forma de moverse son inconfundibles. Su famosa pirueta horizontal deja sin aliento.
Se dice de ella que es la bailarina más brillante y trágica de nuestra época, “una bailarina con piernas de fuego”.
Esta coreografía, Infante C’est Destroy, le valió a Lock el reconocimiento a nivel mundial como uno de los mejores y más innovadores coreógrafos del momento.
Realmente no tengo palabras para describir el efecto que me produce este vídeo. Pensé que lo mejor que podía hacer era colgarlo aquí y hacer así mi pequeño tributo a La la la human steps y a la increible bailarina Louise Lecavalier.
Disfrútalo.
Ayer tuve el placer de escuchar por primera vez Bibo no Aozora (me lo envió un amigo… ¡mil gracias Sergio!), un tema musical de Ryuichi Sakamoto incluido en la banda sonora de Babel. Todavía no he visto la película pero, dadas las estupendas referencias que tengo, creo que definitivamente la veré en breve.
Desde que la puse ayer por la noche “repeat on”, no ha parado de sonar hasta ahora. No sólo me dormí con ella sino que llevo todo el día envuelta en esta espléndida melodía.
De la altura incluso de Alina (de Arvo Pärt), se trata de una de esas escasas maravillas sonoras que acarician el alma de un modo difícil de explicar (todo esto según la opinión de mi alma, claro está).
Para los que no hayáis tenido la ocasión de escucharla, aquí os dejo esta actuación en directo de 1996 (Trio World Tour). Dejaos acariciar por ella.